Capítulo 103. Una botella de vino.
Christian Anderson.
Entro a mi apartamento con una sonrisa de oreja a oreja. No puedo deshacerla por más que lo intente. Siento que todo dentro de mí se sacude por ella y soy incapaz de detenerlo.
Ver a Andrea en las escaleras me sorprendió y me hizo reír a partes iguales. No creo que lo haya hecho a propósito, conociéndola, de seguro venía pensando en musarañas. Lo que sí me afectó saber fue lo de su fobia. Pensé que de cierta forma eso había mejorado.
Voy directo a la parte de la lavandería