–Te he contado en lo que temía convertirme y por qué, pero ni siquiera sé qué ocurriría... No sé si podría cambiar mi manera de hacer las cosas. Y dudo que fuese a gustarte si lo hiciera. Es demsiado arriesgado...
–Yo tampoco sé si me gustaría, pero tienes que darme la oportunidad de conocerte, y de paso date la oportunidad de ser tú mismo, sin importar nada ni ocultar nada, ya me haz contado tu vida, esposo y aun estoy aquí... Así que te pido que te des la oportunidad de conocernos tal y como