16.
― ¿Cómo durmió ella? ―pregunto cuando noto su presencia.
―Pues no vomitó ni nada, pero sí se levantó en la madrugada para comer y tomarse una pastilla ―responde, tomando asiento frente a mí.
― ¿Migraña?
―No, un simple dolor de cabeza. ¿A qué hora van al cementerio? ―pregunta Dylan.
―Ahora mismo. Almorzaremos después, tengo que contarle algo muy personal que solo pensarlo me quita el apetito.
La muerte de mi hermana.
Ambos salimos de mi oficina y nos detenemos en la de Samantha. Toco la puerta y