Mundo ficciónIniciar sesión—Lo siento, Aiden —lloro por la decepción que muestran sus increíbles ojos grises. Ruego que me perdone por haberle robado tantos años de disfrutar a su hijo.
—No puedo perdonarte, Maddie. ¿Cómo pudiste pensar que algún día yo podría entender lo que pasó por tu cabeza para hacer algo tan bajo? —pregunta con expresión dolida—. ¿En qué momento te convertiste en u







