Mundo de ficçãoIniciar sessão—5ta y 26, por favor —le pido al taxista.
—Enseguida, señorita —responde con entusiasmo el agradable hombre.
Sentada en el asiento trasero del taxi pienso en todo lo que viví hasta hace solo unos minutos. Siempre pensé que la amistad que fomentamos Jackson y yo, se quedaría en solo eso, una muy bonita amistad. Pero a él se le ocurre hacerme una confesión y yo, sin dudar, voy dispuesta a aceptar todo lo que me ofre







