Capítulo 58. Mejoría
A la mañana siguiente, el desayuno fue un encuentro bastante singular, entre las preguntas de Santino, las miradas de Valentino a su hijo, y la conversación entre Alessia y su padre.
-¿Es tu papá, Ale?
-Sí, Santino.
-Entonces es mi abuelito…
Ale sonrió, mientras Carlo la miraba sin entender nada.
-No… ya sabes que no soy tu mamá…
El niño sonrió.
-Pero lo serás… ¿Verdad?
Allí es cuando las miradas de Valentino recorrían los rostros de ambos mientras contenía una sonrisa.
-Mejor desayuna tranquil