88. ESTO ES SOLO EL COMIENZO
(SARAH MILLER)
—Buenos días —dijo Ariana, con la voz aún adormilada, estirándose como un gato bajo las sábanas.
—Buenos días, bella durmiente —respondí, sonriéndole con ternura. La luz del sol se filtraba por las cortinas, iluminando su rostro con un brillo dorado.
—Buenos días —murmuró Ethan, dedicándome una sonrisa que me hizo temblar por dentro. Sus ojos, llenos de un brillo cálido, me recorrieron de arriba abajo, haciéndome sentir vulnerable y deseada al mismo tiempo.
—Salgamos a la playa —