Mundo de ficçãoIniciar sessãoUna cuerda colgó de la mano de la joven; mientras que en su palma descansaba una tarjeta con letras y un código - solo puede entrar personal autorizado. No se la des a nadie más.
Dayana se estiró sobre el mueble - de acuerdo - la tomó y la levantó entre sus dedos - gracias - dio un paso atrás antes de retrocederlo - disculpa, ¿dónde están los utensilios de lim







