Mundo ficciónIniciar sesiónLa mano traviesas se calmó; pero un momento después, volvió a picar. Fastidiada, bajó los brazos y se giró. Cubriéndose el costado. Su ceño fruncido; mientras la paciencia se desvanecía. Otro toque la hizo brincar. Enojada, se levantó - ¡espera! - urgió Jaziel; pero no alcanzó a agarrarla.
Se metió al baño. Un rato después sal







