Mundo ficciónIniciar sesiónDayana levantó una mano, extendiéndola ante él. Jaziel desvió la vista de la palma a su cara, confuso - dame tu brazo, te ayudaré a quitarte el saco.
Por un momento, pensó que le diría, “yo puedo, no estoy borracho”; sin embargo, cuando por fin la confusión dejó el rostro de Jaziel, levantó el brazo y lo puso en su mano. Dayana empezó desabr







