Mundo de ficçãoIniciar sessãoHugo acompaña a Trinidad a su sitio sin demostrar su invalidez, dentro del despacho reinaba una penumbra tensa. Se notaba que trataba a Trinidad con extremo cuidado, como si fuera una mujer embarazada. Trinidad lo percibió y jugó el juego que había iniciado su esposo, mientras Laura y Mateo los observaban con los ojos entrecerrados. Con sumo cuidado, Trinidad se sentó. Hugo se giró lentamente, pero mantuvo una de sus manos apoyada en el hombro de su e







