—El día empezó para mí con dolor, era la última vez que podría tenerla cerca, tan cerca como ahora, a pesar de todo lo que me ha hecho no puedo sacarla de mi mente, se clavó en mi corazón como una estaca que parece imposible de sacar. Le hice el desayuno como despedida, no pensaba decirle adiós de frente
—¿Ahora escapas como ratón en medio de la noche? Pense que al menos te despedirías de mi
—Buenos días señorita Swan, no estoy escapando, pensé que no se levantaría pronto, el medidor de su relo