—Me retiro mis queridos, necesito ir a recoger a mi pareja y a mis niños
—Un gusto conocerlos doctor Becker
—El gusto fue mío,
—No olvides lo que hablamos Raúl
—Sería imposible, sabiendo que es por mi bella princesa Luciana, estan listos para lo que viene
—No te entiendo Raúl
—¿La boda!
—Falta mucho para eso
—¿Mucho es solo tres días?
—¿Tres días?
—Lo imagine de ustedes, no se olviden que tienen que dejar a Luciana el viernes por la noche para que puedan arreglarse el sábado, me voy ¡despistado