Narra Alejandro Silva
Amanece en la ciudad y el reloj biológico me juega una mala pasada.
Por más que quiera seguir durmiendo un poco más esta mañana de sábado... No puedo.
Me desperezo, estiro mí cuerpo y cuando miro hacia el lado contrario de la cama, perdido y enredado entre las sábanas blancas la encuentro a ella
Me coloco de lado y apoyando la cabeza en mí mano lo miro...
Fue una pésima idea dejarla beber tanto anoche... Todos los planes que tenía para nosotros al llegar a casa se esfu