Narra Alejandro Silva
Llego a mi departamento de mal humor. Un estado que ya se ha hecho costumbre.
La situación que viví fue humillante como poco y tras de eso me encuentro con la cara que menos quiero ver en este momento, la de mi madre, y obviamente me como todo su sermón.
No sé cómo diablos hizo para localizarme y arruinar mis planes, pero algo si sé... aquí Nicol tuvo algo que ver.
A cada instante la odio más.
Suspiro...
Voy a la cocina por un trago de agua para poder tomar una pastilla