CAPÍTULO DIECISIETE
Habían pasado seis meses y Mia se sentía más que feliz durante ese tiempo porque siempre había tenido a Rachel y a Chloe a su lado.
Afortunadamente para ella, Alex se quedaba en casa, aunque aún desconocía el motivo. Sin embargo, él no había hecho demasiado notar su presencia a pesar de vivir con ella.
Lo único que la hacía sentir culpable era evitar a Mark. Él solía visitar la mansión con bastante frecuencia, pero cada vez que ella lo veía, apartaba la mirada o salía de la