Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche intentó transcurrir por todos los medios a su alcance. Quería terminar, irse. Pero le resultó imposible. El tiempo seguía dando vueltas, buscando rumbo, oliendo rastros fríos de los fugitivos que se le habían escapado, y la noche era prisionera de su desorientación. De modo que se resignó a esperar que se dignara a rescatarla y se puso lo más cómoda que pudo en el balcón del Alvear Palace.
Vio a los fugitivos hablar, hablar, hablar. Cada tanto cambiaban de lugar o posición. S







