Mundo ficciónIniciar sesiónEl quinto día que la señora que limpiaba la casa de Jim llamó a Sean para avisarle que su hermano no la había dejado entrar, el mayor de los Robinson decidió que era momento de intervenir. Llamó a Jim, que sólo atendió para ladrarle que se fuera a la mierda y lo dejara en paz, y cortó. Bien, al menos estaba vivo, y en condiciones de usar el teléfono.
Sean se tomó un día más para hacer acopio de p







