Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando llegamos a casa, Bastian no lo pensó dos veces y me besó, sus manos acariciaban mi cuerpo con desesperación, por un momento pensé que se molestaría e intentaría convencerme de que le contara la verdad, algo de lo que me arrepentía en el fondo.
Recuerdo que aquella noche la vigilante fue y me avisó que alguien había venido por mi







