Capítulo 40

Milan estaba sentado en una de las sillas, observando como cada uno de los invitados se marchaban ataviados con sus costosos atuendos, los meseros y demás personal se encargaban de recoger las cosas, ¡ojalá pudieran levantar los pedazos de su corazón! Pensó para sus adentros. Porque era cierto, hoy su corazón había muerto para siempre, ¿qué podía hacer? Amaba a Crys con toda su al

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