Mundo ficciónIniciar sesiónEl agua caliente corría por el cuerpo desnudo de Bastian, no podía dejar de pensar en la plática que sostuvo anoche con Milan, ¿será cierto todo eso?
— ¿Y bien? —pregunta Bastian sonriendo— habla, ¿o te quedarás ahí parado sin decirme nada?
Milan guardó silenc







