Guilherme Werkema
Salimos y yo estaba volcando. Me estaba abrazando, ese perfume que me estaba volviendo loco y me estaba volviendo más loco, cuando vi que estaba solo en mi habitación, estoy borracho pero no ciego.
Esa mujer de ahí me estaba dando ganas de sacar ese labial rojo de su boca y eso fue lo que hice, tomé su boca hambrienta y pensé que me empujaría lejos, pero no, ella respondió a mi beso y cuando vi eso, yo ya estaba sin ropa y ella también. Joder, la mujer está buenísima... vaya c