Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 159: Atado a las Vías
Los ojos de Lucien parpadearon al abrirse contra la dura luz de la mañana. Estaba boca arriba, pesadas cadenas asegurando sus brazos y torso al acero frío de las vías del ferrocarril.
—¡¿Dónde carajo estoy?! —gritó, la voz cruda y quebrándose bajo el cielo abierto.
Me quedé de pie a unos pasos de distancia sobre la grava junto a las vía







