Mundo de ficçãoIniciar sessãoHasta donde yo sabía no había hecho algo malo, a excepción de mi asistencia pero al morir la mayor parte de mi familia supongo que era comprensible. Llego a la oficina principal y la secretaria del director que en el fondo todos sabíamos que era su amante, me da acceso y entro, el director estaba sentado comiendo un enorme emparedado de atún.
—Toma asiento Briseida —me indica con un dedo la silla







