Halia camino lo más rápido que le dada las piernas, el lugar está lleno de bares y establecimientos deteriorados que la ponían nerviosa, además no podía negar que sentía su energía disminuida.
Visualiza por fin el gran rotulo de la Rosa Dorada. Suspira aliviada.
-Bueno, al menos ya se dónde estoy- Apresura el paso tenía la esperanza de poder descansar un poco, tal vez en el restaurante.
El lugar como siempre esta con gran afluencia de clientes. La mujer de la entrada se observaba ocupadísima. C