"¿Me puedes repetir por qué no me puedes acompañar?", le pregunto a Bronx mientras aliso el vestido que me puse para la visita hacia los jardines botánicos.
“No he estado en la oficina por más de una semana. Estoy lleno de trabajo y esta noche tenemos una cena a la que no puedo faltar por andar trabajando hasta tarde. Si no trabajo por unas horas, no podré ponerme al dia". Él envuelve sus brazos alrededor de mi cintura y me mira a través del espejo. "Cariño, no tienes nada de qué preocuparte. E