Bajo finalmente ese escalón mientras no dejo de mirar fijamente a ellas tres, intento pasarme de largo pero una de ellas me toca mi brazo.
—Cielo tenemos que hablar.
—En primera no me toque—me suelto de su agarre—Segunda yo no quiero hablar tengo muchas cosas que hacer.
—Por favor Cielo no puedes ser tan descortés con tus tías.
Me devuelvo hacia ella y le sonrio en su cara.
—Descortés, ay por favor ustedes fueron las primeras que fueron descortés conmigo.
—Por favor Cielo quita la demanda en co