Capitulo 77.
Tenía más de quince minutos jugando con el cereal, su mirada estaba perdida en las hojuelas casi desechas por la leche.
—Selene. —Llamé tomando asiento junto a la jovencita abstraida.
—Si —respondió ella sin quitar la vista del tazón de cereal remojado.
—Solecito hija, ¿qué te pasa?
—No es nada mamá. —Dijo la chiquilla cabizbaja.
Sabía que por esa cabeza pelirroja algo pasaba, no quería presionarla era mi niña, aunque no salió de mi, no importaba sabía cuando algo le afligía.
—Mamá no ire