Franco tardó todo un minuto en reaccionar antes de salir de la habitación. Marion detuvo su avance a mitad de las escaleras para preguntarle algo, pero se sentía tan perdido que solo pudo ver cómo se movían sus labios sin poder entender lo que decía. Quiso esquivarla, pero ella colocó ambas manos en su pecho y lo empujó para impedirlo.
—¡Vístete, Franco! Algo no va bien —La pelirroja le apuntó al bóxer y Franco se dio cuenta de que ni siquiera se había vestido.
—¿Dónde están todos? —preguntó al