Estaba cometiendo los actos más impulsivos de mi vida con ella, pero no podía evitar controlarme o pensar cuando de ella se trataba.
Ella tiene algo que hace que pierda el control, la quiero tener siempre cerca de mí, si alguien se acerca a ella la sangre me hierve porque la quiero reclamar como solo mía.
Me costó mucho controlarme cuando vi al tal hermano de su amiga tocarla, el ver como la miraba y le hablaba de manera dulce, me hacía sentir unas enormes ganas de sacarla, de golpearlo.
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