—¡Es un idiota!, juro que lo mataré con mis propias manos.
—Mai, ¿Qué diablos te pasa?, estás muy alterada.
—Se pasó de la raya ese idiota, ¿Se ha vuelto loco?
—¿De quién hablas?
El timbre suena, sonríe negando, se acerca a la puerta abriéndola, dejando pasar a Arturo. Veo un moretón en su rostro y eso me preocupa.
—Zoe, ¿Querías verme? —Me pregunta directamente.
—¿Yo?
—Maite me dijo que querías verme para hablar de nosotros.
—En realidad, la que necesita verte era yo —Se para fre