No puedo evitar dejar de ver su boca , sus ojitos , sus pestañas , sus mejillas y sus hermosas manitas.
Jamás había cargado en mis brazos a un ser tan pequeñito y nunca imaginé que alguien tan pequeño y delicado me hiciera sentir tantas emociones lindas juntas.
El dolor posparto era diminuto alado de la felicidad que sentía al tener a mi pequeño Mijaíl en mis brazos.
—Es tan hermoso —Susurra Mikaela a mi lado —. Su peso esta bien y todo los exámenes salieron bien así que hoy mismo podrán irse