PUNTO DE VISTA DE SYDNEY
Le di unas palmadas furiosas a Mark en la mejilla. "¡Despierta! Soy Sydney, no Bella".
Gruñí entre dientes mientras empujaba sus hombros intentando, de nuevo, quitármelo de encima. Dejé caer los hombros mientras soltaba un suspiro resignado.
¡¿Cómo demonios se había emborrachado tanto?!
Después de haberme pegado el susto de mi vida y de haberme dicho 'esposita' borracho con una sonrisa atontada, se desplomó y cayó sobre mi pecho, y debo decir que pesa mucho.
Era dif