Mark, después de desearle un feliz cumpleaños a papá y darle un regalo envuelto que le había comprado, se despidió brevemente de él y de mamá y nos fuimos. La sonrisa de papá se tambaleaba mientras miraba a Mark y a mí.
El viaje a casa fue divertido. Mark nos había llevado a casa en el coche que lo trajo a él y a Bella.
Aburrida, decidí burlarme de él. Puse mi palma sobre mi pecho. “Pobre Bella”, suspiré, dejando caer mis hombros mientras me giraba hacia él, “¿cómo llegará a casa ahora que te