PUNTO DE VISTA DE SYDNEY
Los dos nos quedamos allí mientras dejábamos que sus palabras flotaran en el aire. Sus ojos se clavaron en los míos y los míos en los suyos. Parecía estar mostrando sus emociones mientras me miraba y me dejaba mirarlo, pero no era así. Seguía existiendo ese brillo indescifrable en sus ojos que hizo que se me erizaran los pelos del cuerpo... como si mi cuerpo fuese a traicionarme.
Intenté averiguar si lo que decía iba en serio... Estaba bromeando, me dije. Tenía que est