PUNTO DE VISTA DE BELLA
"Gracias". Seguía acostada en la cama y de espaldas a ellos mientras masticaba con fuerza, sin sonar ni un poco agradecida. "¿Puedes irte ya?".
"Be...".
"¡Mamá!", me volví furiosa hacia ellos y mis ojos se clavaron en los dos. "¿Pueden irse? Solo quiero estar sola, ¡por favor!".
Mi pecho subía y bajaba de rabia mientras veía a ambos intercambiar miradas, luego se levantaron y salieron de la habitación.
Miré las cosas que me habían traído. Aparté la comida y agar