Rebeca asintió con la cabeza.
—Está bien.
Se puso de pie:
—Con permiso, ahora vuelvo.
Dicho eso, dio media vuelta y se fue.
Harry quiso decir algo más, pero al verla así, se quedó con las palabras atragantadas.
En cuento a su disculpa, había imaginado que Rebeca tal vez la aceptaría, o tal vez le respondería con sarcasmo.
Pero esa reacción de Rebeca lo tomó un poco por sorpresa.
Por lo visto, sí había aceptado su disculpa.
Pero solamente eso: había aceptado la disculpa.
Y después... no hubo desp