Tras decir eso, miró a Cristian con una sonrisa cargada de significado.
—De verdad la tratas muy bien. Pero, por desgracia, me temo que toda tu protección y tu amor incondicional por ella solo terminarán convirtiéndose en motivo de burla.
Todos los presentes, incluidos Natalia, Liliana, Nancy y los demás, se quedaron atónitos al escuchar esas palabras.
Mientras nadie entendía a qué se refería Lucas, este sacó de repente su celular y tocó la pantalla. Al instante, la pantalla gigante detrás de él