Una vez concluida la reunión.
Natalia entró en el coche de Logan y lo observó:
—¿Estás molesto?
Por supuesto, se refería a su decisión de hacer que Luis lo interceptara allí sin su consentimiento previo.
Logan:
—No.
Tras una pausa, añadió:
—Haré que el chofer te lleve a casa.
A continuación, le indicó al chofer que se dirigiera a su casa.
Natalia no puso ninguna objeción, se limitó a mirar a Logan y a extender la mano para tomar la de él.
El hombre se detuvo, recuperando la compostura justo