Rebeca hizo una breve pausa antes de responder con naturalidad:
—Pero mañana me voy de viaje de negocios.
—¿Ah, sí? —Carolina parecía decepcionada—. ¿Otro viaje de negocios?
—Sí. —La mujer le ordenó el cabello.
—Se está haciendo tarde. Vuelve con tu papá y descansa. Te contaré más cuando regrese de mi viaje.
La niña puso mala cara.
—Está bien.
En ese momento, el hombre que estaba a su lado habló de repente:
—¿Cuántos días estás fuera?
Rebeca supuso que le estaba preguntando cuándo volvería para