Miró a Rebeca. Como a juzgar por el tono del señor Arjona, no le caía muy bien Natalia, preguntó: —¿Tuvo algo con los Mena?
El señor Arjona negó con la cabeza: —No, es que... Gabriela, la chica que discutió anoche con la señorita Mena, es hija de un viejo amigo mío, la conozco desde que era una niña, y aunque es poco caprichosa, no es una chica irracional.
—Su novio, ese tal Fernández, mantuvo muy buena relación con otra chica hace dos años, hasta el punto de anular su compromiso con Gabriela, p