Hugo asintió.
—Sí, hace un rato.
Entonces su mirada se posó en Rebeca y en el telescopio que había junto a ella.
—¿Observando las estrellas?
Rebeca: —Sí.
El hombre parecía intrigado.
—¿Qué estás observando? ¿Puedo echar un vistazo?
Ella miró a Romeo y dijo:
—El equipo no es mío, es de...
Romeo, con expresión serena, respondió:
—Si te interesa, puedes echar un vistazo.
Hugo sonrió.
—Gracias.
Hugo tenía cierta experiencia con los telescopios, aunque limitada. Mientras miraba, preguntó:
—¿Qué es es