Kevin había observado toda la escena.
Sin embargo, al ver que Romeo y Ryan cuidaban de las chicas, simplemente asumió que se trataba de una cuestión de cortesía caballeresca y no le dio mayor importancia.
Después de todo, con ocho o nueve hombres allí y solo Rebeca y Violeta como chicas, era perfectamente natural que ellos, como hombres, cuidaran de las mujeres que venían con ellos.
Apenas había apartado la mirada cuando vio regresar a Natalia.
—¿Ya has vuelto? —comentó.
—Estaba a punto de llama