El médico al que Rebeca preguntó aún no había dicho nada, pero la enfermera intervino: —La paciente de la habitación 1003 es una anciana, que se desmayó ayer con la tensión alta, y después de revisarla, el médico dijo que no tiene nada importante, podría haberse ido ese mismo día, pero su familia no se quedaba tranquila, e insistió en que se quedara dos días en observación.
—Esa anciana también es una quisquillosa, no está dispuesta a quedarse en una sala normal, insiste en elojarse en la sala V