A Rebeca no le importaba lo que Logan pensara de ella.
Tras salir del restaurante, Rebeca y Cristian regresaron al Grupo Lafuente para una reunión.
Esta vez, Liliana, Karen y su compañía no acudieron.
Pero Natalia sí.
Al ver que Natalia los seguía, Cristian disimuladamente rodó los ojos y habló: —Señor Lafuente, que la señorita Mena se venga...
Logan parecía saber lo que quería decir.
Antes de que Cristian pudiera terminar su frase, dijo: —Si le preocupa la filtración de la confidencialidad, no