Rebeca, Cristian y el señor García de Furense tenían un grupo.
Los acontecimientos del día fueron tan explosivos que el señor García no pudo reprimir sus ganas de chismear con ellos a la primera oportunidad.
Aunque ni Rebeca ni Cristian estaban interesados en saber cuántos pretendientes tenía Natalia y lo locos que estaban por ella.
Por la tarde, escucharon al señor García contarles que “La hija del señor Lafuente vino a la empresa a buscar a la señorita Mena, esta decía que se llevaban muy bien