La familia Estrella no tenía por costumbre velar la Noche de Renacimiento, y para cuando Rebeca y los demás llegaron a casa, Úrsula y los demás ya dormían.
Era poco después de las doce cuando Rebeca subió a su habitación.
Su celular sonó un rato.
Cristian, Hugo y algunos de los empleados de Tylerty más cercanos a ella, luego Juan y Fernando le habían enviado felicitaciones de Feliz Renacimiento.
Rebeca leyó todas y contestó uno a uno, incluido a Hugo, y tomó la iniciativa de mandar buenos deseos