Pensar en la competición de carreras de esta noche y en volver a ver a una Nati tan brillante la hizo feliz de nuevo.
Una vez cambiada, Carolina miró su celular y frunció un poco el ceño.
Antes, cuando enviaba mensajes a Nati, esta no tardaba en responderle.
Pero hoy había terminado de asearse y Nati aún no le había contestado.
¿Estaba enojada?
Pensando en ello, envió un mensaje a Natalia.
[Nati, ¿qué te pasa? ¿Estás enojada?].
[Nati, sabes que no quiero que mi madre me lleve al colegio, sabes q