Elisa llega a donde está Estela y se sienta nerviosamente, negando con la cabeza.
- No, no puede ser verdad. Es mentira. El abuelo James sólo está difamando a mi padre.
Estela, que observa su comportamiento extraño coloca su taza de té en la mesa.
- ¿Estás bien?
Pregunta Estela.
- Si, estoy bien. Un poco cansada. Hoy fué muy agotador. Eso es todo.
Elisa sonríe fijidamente. Toma su taza de té y bebe un poco inmersa en sus pensamientos.
Robert está parado frente a su abuelo tratando de asimilar l