Sophia baja las escaleras. Su cuerpo está tenso. Estuvo horas trabajando en la publicidad de Temp. Aún no entendía por qué Robert le había pedido hacerla si ella no sabía nada sobre eso. Apenas puede maneterse de pie. El sueño la tiene un poco mareada pero no podía irse a dormir aún. Le quedaba mucho trabajo por hacer. Vió el gran reloj de la sala y marcaba las 2:30 de la mañana.
- Sólo han pasado unas horas pero parece que hubiera pasado una eternidad trabajando.
Agotada se tumba en el sofá.